Estallido Latinoamericano



















                                                      ︎︎︎

Con hambre y anhelos se gestó la rabia.
Rabia condensada de desidia y desesperación, rabia de años y siglos de desigualdades desatendidas.
Pueblos hartos de constituciones dictatoriales y poderes perpetrados, hartos de codicia y explotación descarada, hartos de robos y de llorar cada semana las muertes sus líderes sociales.
Coalición de poderes.
No se aguanta más.
Estallido.
Estallido como impulso inminente, como una fuerza contenida a punto de ebullición.
Estallido como un grito desgarrador de angustia, pero también de celebración de aun, pese a todo, tener garganta para chillar.
Estallido como dignidad.
Ollas hundidas a fuerza de insistencia, cuchara rota, bandera pisoteada, eucalipto en las narices.
Primeras líneas.
Estallido de armas contra el pueblo, de líquidos tóxicos en la cara, de nubes de asfixia y perdigones.
Cascos de caballos pisoteando rostros.
Ojos perdidos.
Desborde de desinformación, de racismo, de dominación simbólica, de xenofobia. Desborde de lucha de clases, de etnias. 
Perdida absurda de derechos: derechos de movilidad,  derechos de congregación,  derechos de denuncia, de privacidad, de protesta, de luto, derecho de existencia.
Pérdida del derecho a la existencia.
Estallido, porque al igual que una mecha, en el momento en que se enciende, ya no hay vuelta atrás. Todo aquello que explota desprende partículas que quedan en el aire para siempre.

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Estas imágenes pertenecen a las protestas sociales latinoamericanas de finales de 2019 en Ecuador, Chile, Bolivia y Colombia.



Imágenes de Isadora, Paz, Wara y Ximena

















                                                        ︎︎︎
 

Cobertura colectiva de la marcha del
8 de marzo desde nuestros territorios.
Salimos a las calles a protestar
para hacer escuchar nuestras voces.





8M

               
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2020


NO ES UNA CADENA







                         














                          ︎︎︎
LOS SERES HUMANOS NECESITAN COMER.
SIEMPRE.
INCLUSO CUANDO TODO LO DEMÁS PARECE DETENERSE.



El capitalismo ha generado estructuras no equitativas que resultan en un alto grado de desigualdad en nuestra sociedad. El estado de emergencia generado por el COVID-19 destaca la crisis de un sistema económico que se refleja especialmente en la forma en que accedemos a lo que comemos.

NO ES UNA CADENA es un proyecto de ruda colectiva con 11 miradas sobre los cambios en la forma que accedemos y nos relacionamos con los alimentos.
Es una invitación a refleccionar sobre nuestros sistemas y nuestros hábitos de cara a una crisis que está lejos de terminar.
Este proyecto es posible gracias al apoyo de National Geographic Society.







                                           














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